Aquí os mostramos la contraportada del libro:
"Rico, poderoso, alto y delgado, manos largas y dedos afilados, largo cuello de cisne, ojos con una fuerza tan poderosa como una droga, voz suave e hipnótica, con un perfil  majestuoso, cultísimo, doctor en Filosofía y en Medicina, frío, sin escrúpulos y con una  voluntad de hierro… Fu-Manchú no es un antihéroe, sino un héroe (también hay héroes  malos) de la novela y el cine popular. Pero éste no es un ensayo sobre la novela y el cine  popular, y ni siquiera es un ensayo sobre Fu-Manchú, el personaje creado por Sax  Rohmer. Desde su aparición en 1913, el personaje de Rohmer se ha multiplicado en  novelas, películas, cómics y programas de radio, pero éste tampoco es un ensayo sobre  el universo del Dr. Fu-Manchú. El mundo volverá a saber de mí es un ensayo sobre el  problema del mal, entre otras cosas, que utiliza como hilo conductor seis divertidas,  locas y baratas películas protagonizadas por Fu-Manchú, un genio del mal que busca la  destrucción de Occidente y de su archienemigo, el detective de Scotland Yard Sir  Dennis Nayland Smith. Películas no tanto de serie B como de cine de barrio, cine  popular. Merece la pena pasar un rato con Fu-Manchú aunque sólo sea porque el bigotudo  criminal chino nos ofrece la oportunidad de emplear la hermosa palabra “insidioso”.  Insidioso: que arma asechanzas, malicioso o dañino con apariencias inofensivas.  Además, el insidioso Dr. Fu-Manchú cuestiona la omnipotencia y bondad divinas, pone  en aprietos a Sócrates, perturba a san Agustín, aprieta las tuercas al mejor de los  mundos posibles de Leibniz, desconcierta a Hannah Arendt y tiene la cara de  Christopher Lee y Boris Karloff. El mundo volverá a hablar de Fu-Manchú…"